Durante las dos últimas semanas he podido reducir un centímetro más, así que estoy más cerca de mi meta. PERO, la verdad es que he estado comiendo más dulces que de costumbre.
¿Por qué? simplemente porque los tengo disponibles y a veces mi fuerza de voluntad no es tan grande. O porque estoy estresada y busco comida consuelo. Por lo menos no exagero mis porciones; pero normalmente no como dulces seguido y prefiero que sea así. Si quiero algo dulce busco frutas o preparo snacks saludables con frutas y nueces.
Además, cuando comienzo a comer dulces es más fácil seguirlos comiendo porque el azúcar refinada se procesa rápido en el cuerpo. Me llena más fácil pero eleva el azúcar en mi sangre, la presión, colesterol, etc. Y así como sube, baja y de nuevo tengo ganas de comer.
La satisfacción psicológica también viene rápido, pero de pensar que estoy dando de lactar y que mi bebe come lo que yo como... mmm.. como que la satisfacción psicológica también se va rápido. No le daría dulces a mi bebe y, después de todo, comerlos es como dárselos.
Así que mi conclusión es que para evitar el pecado (léase, comer de más, de lo que sea) hay que evitar la tentación. Es decir, evitar tener acceso fácil a eso que no deberíamos comer.
Por eso mis chocolates y dulces (producto de regalos y Halloween) están bien fuera de mi alcance. Ayuda que soy baja de estatura y que necesito subirme a algo para alcanzarlos.
Creo que de vez en cuando, dulces no están mal. Normalmente los como en moderación pero como dije antes, estaban ahí (tentación) y decidí ceder más seguido de lo normal (pecado). Y "seguido" significa una vez al día. Así que si tienes momentos de "pecado" no estás solo/a. Y ahora con la celebración del Día de Acción de Gracias en casa de mis suegros, mmm... ya iré contando cómo me va.
Hasta la próxima, manten a tu familia sana
Angélica
Si quiere conocer más sobre cómo Angélica promueve un estilo de vida saludable, visita su página web aquí.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Comiendo orgánico
Hace unas semanas nos inscribimos en un programa de verduras orgánicas con una granja a unos 40 minutos de donde vivimos. Cada miércoles tenemos que recoger nuestros productos en una tienda local. Lastimosamente nos enteramos muy tarde de este programa y ya termina el próximo miércoles; pero al menos hemos disfrutado de unas semanas de verduras órganicas.
Una de las cosas que más me ha gustado es simplemente la tranquilidad de saber que lo que estamos comiendo no tiene restos de pesticidas u otros químicos. Incluso he conocido verduras nuevas. En cada envío hemos recibido una buena variedad de productos que incluyen vegetales de hojas verdes. Y es un verde tan intenso y natural que solamente de verlas ya tengo ganas de prepararlas para comerlas.
Y como hoy día es miércoles, ya siento la emoción de ir a recoger mis verduras y ver qué voy a tener para ofrecerle a mi familia esta semana. Cada envío viene con una carta de los dueños de la granja con noticias y recetas. La primera vez que recogí las verduras fue una emoción increíble al ver que tenía acelga (swiss chard). No había comido acelga desde que no mudamos a los Estados Unidos, así que preparé un pastel que es sencillamente delicioso. Por si acaso, aquí va la receta:
Pastel de acelga y fideos
Ingredientes
- Un atado de acelga
- 300 gr de fideos cocidos, de preferencia spaguetti (entre 3 y 4 tazas)
- 4 a 6 huevos
- Para la salsa blanca: 2 cucharas de mantequilla, 2 cucharas de harina, 2 tazas de leche, sal y pimienta.
Preparación
- De la salsa blanca: derretir la mantequilla en una caserola y agregar la harina moviendo constantemente. Agregar la leche de a pocos hasta formar una salsa no muy espesa. Usar menos leche si es necesario. Sazonar con sal y pimienta. Opcional: agregar queso mozzarella y mover hasta que se derrita y se una a la salsa.
- Del pastel: En un molde (de preferencia rectangular) engrasado poner una capa de fideos, romper dos huevos encima de tal manera que cubra todos los fideos (usar uno más si es necesario). Encima colocar la mitad de las hojas de acelga bien lavadas. (Tener en cuenta que las hojas se van a reducir cuando se cocinen). Encima de la acelga poner la salsa blanca y comenzar otra capa de fideos, huevos, acelga y salsa. Llevar al horno a 150 grados C por unos 45 minutos o hasta que la salsa se vea dorada encima.
Si quieres saber más sobre cómo Angélica complementa su nutrición, visita su página web aquí.
Una de las cosas que más me ha gustado es simplemente la tranquilidad de saber que lo que estamos comiendo no tiene restos de pesticidas u otros químicos. Incluso he conocido verduras nuevas. En cada envío hemos recibido una buena variedad de productos que incluyen vegetales de hojas verdes. Y es un verde tan intenso y natural que solamente de verlas ya tengo ganas de prepararlas para comerlas.
Y como hoy día es miércoles, ya siento la emoción de ir a recoger mis verduras y ver qué voy a tener para ofrecerle a mi familia esta semana. Cada envío viene con una carta de los dueños de la granja con noticias y recetas. La primera vez que recogí las verduras fue una emoción increíble al ver que tenía acelga (swiss chard). No había comido acelga desde que no mudamos a los Estados Unidos, así que preparé un pastel que es sencillamente delicioso. Por si acaso, aquí va la receta:
Pastel de acelga y fideos
Ingredientes
- Un atado de acelga
- 300 gr de fideos cocidos, de preferencia spaguetti (entre 3 y 4 tazas)
- 4 a 6 huevos
- Para la salsa blanca: 2 cucharas de mantequilla, 2 cucharas de harina, 2 tazas de leche, sal y pimienta.
Preparación
- De la salsa blanca: derretir la mantequilla en una caserola y agregar la harina moviendo constantemente. Agregar la leche de a pocos hasta formar una salsa no muy espesa. Usar menos leche si es necesario. Sazonar con sal y pimienta. Opcional: agregar queso mozzarella y mover hasta que se derrita y se una a la salsa.
- Del pastel: En un molde (de preferencia rectangular) engrasado poner una capa de fideos, romper dos huevos encima de tal manera que cubra todos los fideos (usar uno más si es necesario). Encima colocar la mitad de las hojas de acelga bien lavadas. (Tener en cuenta que las hojas se van a reducir cuando se cocinen). Encima de la acelga poner la salsa blanca y comenzar otra capa de fideos, huevos, acelga y salsa. Llevar al horno a 150 grados C por unos 45 minutos o hasta que la salsa se vea dorada encima.
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lunes, 5 de noviembre de 2007
Para bajar de peso después del embarazo: Un centímetro menos SIN dieta
Después de mi segundo embarazo, hace 5 años, fue relativamente fácil regresar no sólo a mi peso previo sino incluso a mi cuerpo previo embarazo.
No sé cómo lo hice, realmente. No hice dieta estricta, simplemente comía saludable y hacía ejercicios. Mi bebita tenía un buen horario y pude acomodarme rápido a ella. Pero esta vez no fue igual. Oh, no.
Después de dar a luz, hace cuatro meses y medio, me encontré con 7 centímetros y 5 kilos de más. Claro, no es nada comparado a otras mujeres, ¿no?; ¡pero de todas maneras fastidia cuando no te puedes poner tu ropa!
Como recién había dado a luz, no me preocupaba mucho porque toma semanas regresar a tener forma humana.
Pero conforme fueron pasando las semanas me dí cuenta que sólo había perdido 2 centímetros y nada de peso. Mmmm, algo era diferente.
Para empezar, ¡la edad!, parece que es cierto que tu cuerpo responde diferente conforme pasan los años.
En segundo lugar, mi bebe no tenía un horario para nada. Eso de que los bebes duermen mucho no fue cierto para él porque parecía que su única manera de dormir era lactando. Pobre.
Pero yo estaba decidida a darle leche materna, asi que respondía a todos sus llamados. Apenas dormía y no tenía mucha fuerza para hacer ejercicios. Dieta ni hablar, porque dando de lactar no puedo hacer dieta, al contrario, hay que comer como embarazada: muy sano y aumentando unas 300 calorías.
Finalmente comencé a hacer ejercicios después de un mes. Al principio sólo podía hacer 20 minutos porque era todo lo que el bebe dormía entre sesiones de leche. Poco a poco fui aumentando minutos e intensidad.
Después de casi 3 meses de haber dado a luz seguía con 4 centímetros de más y casi 4 kilos. Durante este último mes por alguna razón he tenido muchas ganas de comer chocolate, ¡y lo he hecho!
Lo más interesante: casi todos los días. Pero también estoy comiendo bastante fibra y tomando agua. No estoy haciendo dieta, simplemente evito grasa, mucha harina y azúcar. Como dije antes, como si estuviera embarazada.
También aprendí que a partir de los 30 años nuestras necesidades calóricas disminuyen, así que ya no me traumo tanto por aumentar esas calorías extras si sé que he comido bien durante el día.
Me di cuenta que he perdido un centímetro cada dos semanas y 3 kilos en total. O sea que sólo me falta un kilo y 2 centímetros por perder.
Me gusta mucho hacer ejercicios en la mañana antes de comenzar el día porque me da energía y me siento empoderada. Me encanta Tae Bo, así que es lo que más hago. Es divertido y ayuda a quemar muchas calorías.
Así que no es imposible perder el peso después del emabarazo. Sólo necesitamos decisión y voluntad. Pero todavía tengo camino por recorrer, ya iré contando cómo me va.
Hasta la próxima, manten a tu familia sana.
AngélicaPara conocer cómo Angélica completa su dieta saludable visita su página aquí
No sé cómo lo hice, realmente. No hice dieta estricta, simplemente comía saludable y hacía ejercicios. Mi bebita tenía un buen horario y pude acomodarme rápido a ella. Pero esta vez no fue igual. Oh, no.
Después de dar a luz, hace cuatro meses y medio, me encontré con 7 centímetros y 5 kilos de más. Claro, no es nada comparado a otras mujeres, ¿no?; ¡pero de todas maneras fastidia cuando no te puedes poner tu ropa!
Como recién había dado a luz, no me preocupaba mucho porque toma semanas regresar a tener forma humana.
Pero conforme fueron pasando las semanas me dí cuenta que sólo había perdido 2 centímetros y nada de peso. Mmmm, algo era diferente.
Para empezar, ¡la edad!, parece que es cierto que tu cuerpo responde diferente conforme pasan los años.
En segundo lugar, mi bebe no tenía un horario para nada. Eso de que los bebes duermen mucho no fue cierto para él porque parecía que su única manera de dormir era lactando. Pobre.
Pero yo estaba decidida a darle leche materna, asi que respondía a todos sus llamados. Apenas dormía y no tenía mucha fuerza para hacer ejercicios. Dieta ni hablar, porque dando de lactar no puedo hacer dieta, al contrario, hay que comer como embarazada: muy sano y aumentando unas 300 calorías.
Finalmente comencé a hacer ejercicios después de un mes. Al principio sólo podía hacer 20 minutos porque era todo lo que el bebe dormía entre sesiones de leche. Poco a poco fui aumentando minutos e intensidad.
Después de casi 3 meses de haber dado a luz seguía con 4 centímetros de más y casi 4 kilos. Durante este último mes por alguna razón he tenido muchas ganas de comer chocolate, ¡y lo he hecho!
Lo más interesante: casi todos los días. Pero también estoy comiendo bastante fibra y tomando agua. No estoy haciendo dieta, simplemente evito grasa, mucha harina y azúcar. Como dije antes, como si estuviera embarazada.
También aprendí que a partir de los 30 años nuestras necesidades calóricas disminuyen, así que ya no me traumo tanto por aumentar esas calorías extras si sé que he comido bien durante el día.
Me di cuenta que he perdido un centímetro cada dos semanas y 3 kilos en total. O sea que sólo me falta un kilo y 2 centímetros por perder.
Me gusta mucho hacer ejercicios en la mañana antes de comenzar el día porque me da energía y me siento empoderada. Me encanta Tae Bo, así que es lo que más hago. Es divertido y ayuda a quemar muchas calorías.
Así que no es imposible perder el peso después del emabarazo. Sólo necesitamos decisión y voluntad. Pero todavía tengo camino por recorrer, ya iré contando cómo me va.
Hasta la próxima, manten a tu familia sana.
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jueves, 1 de noviembre de 2007
Hablando de estrés... ¿cómo manejar el estrés con tres niños en casa?
Los dos últimos días fueron estresantes.
El martes fui a comprar las últimas cosas que necesitaba para el disfraz de mi hija para Halloween y en la tarde comenzamos a hacer galletas para que lleve al a escuela al día siguiente, precisamente para la fiesta de Halloween.
Estaba decidida a no comprar galletas en la tienda sino a hacerlas yo misma con la ayuda de mi hija quien, por cierto, tiene 5 años. Por alguna razón tomé la (mala) decisión de hacer también muffins porque tenía moras que no quería que se malogren. Bueno, hacerlos no fue la mala decisión, sino hacerlos ese mismo día, y antes que las galletas.
¿Resultado? estrés total.
Entre dar de lactar cada media hora y prepararle comida a mis otros dos hijos, me di cuenta que no iba a poder manejar todo. Felizmente llegó mi esposo y pudo encargarse de bañar al bebe.
Bueno, teniendo en cuenta que estuvo llorando todo ese rato, mmmm, como que no fue el gran alivio después de todo. Pero era demasiado tarde para dar marcha atrás. Después de todo, también tenía que terminar de hacer el disfraz para el bebe.
Así queeeee, simplemente asumí mis limitaciones y tomé varias decisiones.
Para comenzar, no iba a hornear todas las galletas que salen con la masa. Además, sólo podía hornear un máximo de 12 a la vez (entre cortarlas y acomodarlas en el molde, nunca pude tener más). Guardé un poco menos de la mitad de la masa en la refrigeradora y mañana las voy a hornear porque puedo separar más tiempo para hacer más galletas a la vez.
Segundo, como las galletas tenían que estar listas antes de las 11:30 a.m. del miércoles, decidí decorarlas dos horas antes de llevarlas.
Tercero, asumí que me iba a quedar despierta un par de horas más de lo normal para terminar el disfraz del bebe una vez que las galletas estuvieran fuera del horno y todos los niños estuvieran en la cama.
Cuando tomé todas estas decisiones, todo se hizo más fácil. Si, todavía tenía varias cosas por delante; pero asumir mis limitaciones y actuar de acuerdo a ellas me ayuda mucho a relajarme.
Aceptar que no puedo ser Super mamá el 100% del tiempo también es bueno para mi. A veces pierdo la paciencia rápidamente con los niños cuando estoy bajo estrés y después termino sintiéndome mal. Así que antes de llegar al límite, me detuve, respiré, pensé y tracé un plan.
Ayer no estuvo tan mal, sólo lleno de actividades. Pero esta vez estuve más preparada para saber lo que venía y tenía un plan B, sólo por si acaso.
Los eventos más importantes eran el desfile de Halloween en la escuela, el entrenamiento de fútbol de mi hijo mayor y al final salir para hacer Truco o Dulce en el vecindario.
Al final del día los niños estuvieron felices con los dulces que recibieron y fueron a dormir unos 40 minutos más tarde. Total, era un día especial. Ahora, cómo controlar el flujo de azúcar y golosinas en sus dietas, es otro tema.
Hasta la próxima, manténte en salud.
Angélica
Si quieres ver más sobre cómo Angélica mantiene un estilo de vida saludable, visita su página web aquí
El martes fui a comprar las últimas cosas que necesitaba para el disfraz de mi hija para Halloween y en la tarde comenzamos a hacer galletas para que lleve al a escuela al día siguiente, precisamente para la fiesta de Halloween.
Estaba decidida a no comprar galletas en la tienda sino a hacerlas yo misma con la ayuda de mi hija quien, por cierto, tiene 5 años. Por alguna razón tomé la (mala) decisión de hacer también muffins porque tenía moras que no quería que se malogren. Bueno, hacerlos no fue la mala decisión, sino hacerlos ese mismo día, y antes que las galletas.
¿Resultado? estrés total.
Entre dar de lactar cada media hora y prepararle comida a mis otros dos hijos, me di cuenta que no iba a poder manejar todo. Felizmente llegó mi esposo y pudo encargarse de bañar al bebe.
Bueno, teniendo en cuenta que estuvo llorando todo ese rato, mmmm, como que no fue el gran alivio después de todo. Pero era demasiado tarde para dar marcha atrás. Después de todo, también tenía que terminar de hacer el disfraz para el bebe.
Así queeeee, simplemente asumí mis limitaciones y tomé varias decisiones.
Para comenzar, no iba a hornear todas las galletas que salen con la masa. Además, sólo podía hornear un máximo de 12 a la vez (entre cortarlas y acomodarlas en el molde, nunca pude tener más). Guardé un poco menos de la mitad de la masa en la refrigeradora y mañana las voy a hornear porque puedo separar más tiempo para hacer más galletas a la vez.
Segundo, como las galletas tenían que estar listas antes de las 11:30 a.m. del miércoles, decidí decorarlas dos horas antes de llevarlas.
Tercero, asumí que me iba a quedar despierta un par de horas más de lo normal para terminar el disfraz del bebe una vez que las galletas estuvieran fuera del horno y todos los niños estuvieran en la cama.
Cuando tomé todas estas decisiones, todo se hizo más fácil. Si, todavía tenía varias cosas por delante; pero asumir mis limitaciones y actuar de acuerdo a ellas me ayuda mucho a relajarme.
Aceptar que no puedo ser Super mamá el 100% del tiempo también es bueno para mi. A veces pierdo la paciencia rápidamente con los niños cuando estoy bajo estrés y después termino sintiéndome mal. Así que antes de llegar al límite, me detuve, respiré, pensé y tracé un plan.
Ayer no estuvo tan mal, sólo lleno de actividades. Pero esta vez estuve más preparada para saber lo que venía y tenía un plan B, sólo por si acaso.
Los eventos más importantes eran el desfile de Halloween en la escuela, el entrenamiento de fútbol de mi hijo mayor y al final salir para hacer Truco o Dulce en el vecindario.
Al final del día los niños estuvieron felices con los dulces que recibieron y fueron a dormir unos 40 minutos más tarde. Total, era un día especial. Ahora, cómo controlar el flujo de azúcar y golosinas en sus dietas, es otro tema.
Hasta la próxima, manténte en salud.
Angélica
Si quieres ver más sobre cómo Angélica mantiene un estilo de vida saludable, visita su página web aquí
lunes, 29 de octubre de 2007
De regreso
Por fin vuelvo a escribir después de casi 5 meses. Ví que mi último ingreso fue el 12 de junio. Bueno, mi bebe nació el 14 de junio, qué coincidencia, ¿no?. Aunque no es una excusa (simplemente porque otras mujeres siguen escribiendo, y más aun cuando dan a luz), es mi manera de explicar mi ausencia. Me ha tomado varios meses regresar a un nivel de organización mínimo de mi tiempo, y creo que es bueno que cuando tenemos un hijo aprendamos a ser comprensivas con nosotras mismas y no exigirnos demasiado. Después de todo, aumentar estrés en nuestras vidas no es saludable.
Y como este blog es sobre salud, discutir el manejo del estrés es muy importante. A veces con los niños se hace difícil controlar nuestro nivel de estrés. Entre comida, ropa sucia, aseo, peleas, actividades, escuela, chequeos médicos, etc., nuestras vidas parecen estar gobernadas por pequeños tiranos, ¿no? Y más aún si tenemos "tiranos mayores" (léase jefes) para los cuales tenemos que trabajar. Nada más leyendo esto, estoy segura que puedes comenzar a sentir el estrés atacándote.
Asi que, ¿qué hacer? Claro, una respuesta simple es: ¡relájate! El problema es que no siempre sabemos cómo relajarnos, y si sabemos cómo, no encontramos cuándo. A veces es bueno comenzar asumiendo que necesitamos tiempo para nosotros mismos, aunque sea una hora al día. Y que esa hora puede estar dividida en bloques de 5, 10, 15 minutos o más. Necesitamos ese tiempo para recargarnos, para respirar y absorver energía positiva. Después es más fácil lidiar con el mundo y hasta somos más efectivos.
Recuerda que cuando estamos estresados nuestras defensas disminuyen y estamos expuestos a enfermedades. Si, necesitamos más nutrientes; pero también necesitamos amarnos primero para poder amar a los demás, cuidarnos primero para poder cuidar a los demás, ayudarnos primero para poder ayudar a los demás.
En los próximos días voy a contar sobre cómo intento manejar mi estrés, sobre mi parto y cómo estoy bajando de peso sin hacer dieta.
Hasta la próxima, manténte con salud,
Angélica
Si quieres saber más sobre cómo Angélica se asegura de tener los nutrientes necesarios en niveles óptimos para ella y su familia, visita su página web en www.angelicaried.usana.com
Y como este blog es sobre salud, discutir el manejo del estrés es muy importante. A veces con los niños se hace difícil controlar nuestro nivel de estrés. Entre comida, ropa sucia, aseo, peleas, actividades, escuela, chequeos médicos, etc., nuestras vidas parecen estar gobernadas por pequeños tiranos, ¿no? Y más aún si tenemos "tiranos mayores" (léase jefes) para los cuales tenemos que trabajar. Nada más leyendo esto, estoy segura que puedes comenzar a sentir el estrés atacándote.
Asi que, ¿qué hacer? Claro, una respuesta simple es: ¡relájate! El problema es que no siempre sabemos cómo relajarnos, y si sabemos cómo, no encontramos cuándo. A veces es bueno comenzar asumiendo que necesitamos tiempo para nosotros mismos, aunque sea una hora al día. Y que esa hora puede estar dividida en bloques de 5, 10, 15 minutos o más. Necesitamos ese tiempo para recargarnos, para respirar y absorver energía positiva. Después es más fácil lidiar con el mundo y hasta somos más efectivos.
Recuerda que cuando estamos estresados nuestras defensas disminuyen y estamos expuestos a enfermedades. Si, necesitamos más nutrientes; pero también necesitamos amarnos primero para poder amar a los demás, cuidarnos primero para poder cuidar a los demás, ayudarnos primero para poder ayudar a los demás.
En los próximos días voy a contar sobre cómo intento manejar mi estrés, sobre mi parto y cómo estoy bajando de peso sin hacer dieta.
Hasta la próxima, manténte con salud,
Angélica
Si quieres saber más sobre cómo Angélica se asegura de tener los nutrientes necesarios en niveles óptimos para ella y su familia, visita su página web en www.angelicaried.usana.com
martes, 12 de junio de 2007
El rostro y el cabello durante el embarazo
Durante el embarazo nuestra piel experimenta cambios que a veces no son tan positivos o bienvenidos. Las manchitas oscuras o acné repentino nos hacen considerar probar productos de todo tipo. Ten cuidado y evita los que tienen retinol o peroxido benzoil porque están asociados a malformaciones fetales.
Hay muchos productos que son seguros durante el embarazo así que consulta con tu doctor sobre posibles tratamientos. También puedes recurrir a productos naturales, como máscaras de avena y miel, o limón y azúcar.
Sobre todo, mantén las cosas en perspectiva: no va a durar para siempre. Talvez sea mejor que no hagas nada más que cuidar tu limpieza e hidratación diaria, y ¡recurre al maquillaje!
El cabello normalmente es más hermoso durante el embarazo, aunque es posible que el cabello graso se ponga más grasoso. Es común notar que tenemos más volumen, brilo y vida. Las dudas vienen con los tratamientos que podemos o no seguir y el uso de químicos.
Es posible que el cuero cabelludo reaccione diferente, pero es poco probable que la cantidad de químicos que la piel absorbe llegue a dañar al embrión o feto. Los estudios no son concluyentes, asi que se recomienda evitar los químicos sobre todo durante el primer trimestre sólo como medida preventiva.
Si no sabías que estabas embarazada y te teñiste el cabello o te hiciste la permanente, no te preocupes, lo más seguro es que tu bebe este bien.
Lo más importante es que disfrutes, ¡disfruta todo!, si, incluso lo no tan bonito. Sólo dura 9 meses. Tenemos que concentrarnos en esa capacidad maravillosa de nuestro cuerpo de crear una nueva vida y no dejarnos de repetir lo hermosas que nos vemos todos los días.
Hasta la próxima, manténte a ti y a tu familia sana,
Angélica
Para saber cómo Angélica obtiene los nutrientes necesarios para mantener el rostro y el cabello saludables, visita su página web.
Hay muchos productos que son seguros durante el embarazo así que consulta con tu doctor sobre posibles tratamientos. También puedes recurrir a productos naturales, como máscaras de avena y miel, o limón y azúcar.
Sobre todo, mantén las cosas en perspectiva: no va a durar para siempre. Talvez sea mejor que no hagas nada más que cuidar tu limpieza e hidratación diaria, y ¡recurre al maquillaje!
El cabello normalmente es más hermoso durante el embarazo, aunque es posible que el cabello graso se ponga más grasoso. Es común notar que tenemos más volumen, brilo y vida. Las dudas vienen con los tratamientos que podemos o no seguir y el uso de químicos.
Es posible que el cuero cabelludo reaccione diferente, pero es poco probable que la cantidad de químicos que la piel absorbe llegue a dañar al embrión o feto. Los estudios no son concluyentes, asi que se recomienda evitar los químicos sobre todo durante el primer trimestre sólo como medida preventiva.
Si no sabías que estabas embarazada y te teñiste el cabello o te hiciste la permanente, no te preocupes, lo más seguro es que tu bebe este bien.
Lo más importante es que disfrutes, ¡disfruta todo!, si, incluso lo no tan bonito. Sólo dura 9 meses. Tenemos que concentrarnos en esa capacidad maravillosa de nuestro cuerpo de crear una nueva vida y no dejarnos de repetir lo hermosas que nos vemos todos los días.
Hasta la próxima, manténte a ti y a tu familia sana,
Angélica
Para saber cómo Angélica obtiene los nutrientes necesarios para mantener el rostro y el cabello saludables, visita su página web.
Etiquetas:
auto estima,
durante el embarazo
miércoles, 6 de junio de 2007
El descanso durante el embarazo
Es muy común sentirnos cansadas o tener más sueño durante el embarazo. Pero también es común querer ser super mamás o super mujeres y tratar de luchar contra el sueño porque no hemos cumplido nuestras metas para el día y tenemos muchas cosas por hacer.
Tenemos que escuchar nuestro cuerpo, y obedecerle. Durante el embarazo estamos usando energía extra para el desarrollo del bebe, así que si sientes que necesitas una siesta, no luches contra ella.
Duerme en posiciones cómodas, normalmente sobre tu izquierda, y usa almohadas extras si necesitas. Todas tenemos fuentes de estrés pero también tenemos que aprender a relajarnos para que nuestro descanso sea profundo y reenergizante.
Evita la cafeína (sobre todo antes de la hora de dormir), reduce fuentes de ruido y luz, aprende técnicas de relajación, toma un baño tibio, pon un par de gotitas de lavanda en tu almohada para relajarte... y sueña con los angelitos.
Con un buen descanso no sólo tendremos más energía sino que nuestra piel nos lo va a agradecer. Si te parece que tienes demasiado sueño o te sientes demasiado cansada y esto te preocupa, consulta con tu doctor.
Mantén a tu familia sana, comenzando por tí.
Angélica
Para conocer más sobre un estilo de vida saludable lleno de energía, visita la página web de Angélica.
Tenemos que escuchar nuestro cuerpo, y obedecerle. Durante el embarazo estamos usando energía extra para el desarrollo del bebe, así que si sientes que necesitas una siesta, no luches contra ella.
Duerme en posiciones cómodas, normalmente sobre tu izquierda, y usa almohadas extras si necesitas. Todas tenemos fuentes de estrés pero también tenemos que aprender a relajarnos para que nuestro descanso sea profundo y reenergizante.
Evita la cafeína (sobre todo antes de la hora de dormir), reduce fuentes de ruido y luz, aprende técnicas de relajación, toma un baño tibio, pon un par de gotitas de lavanda en tu almohada para relajarte... y sueña con los angelitos.
Con un buen descanso no sólo tendremos más energía sino que nuestra piel nos lo va a agradecer. Si te parece que tienes demasiado sueño o te sientes demasiado cansada y esto te preocupa, consulta con tu doctor.
Mantén a tu familia sana, comenzando por tí.
Angélica
Para conocer más sobre un estilo de vida saludable lleno de energía, visita la página web de Angélica.
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